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Murallas Medievales de Toledo

Toledo ha suscitado, desde siglos pasados, una especial atracción que viene conduciendo a ella a viajeros y curiosos con el pretexto de descubrir un lugar donde lo monumental se mezcla con lo oriental y lo misterioso. Este interés sigue vivo, hoy más que nunca, pero la mayoría de las visitas se concentran en torno a los monumentos más representativos de la ciudad y, por ello, la ciudad sigue siendo una gran desconocida que oculta mucho más que lo que muestra.

Para poder acercarme a esa parte, para mí, desconocida, he decidido llevar a cabo un pequeño estudio acerca de las primeras murallas medievales de la ciudad. De esta forma, conseguiré no sólo aprender aspectos sobre el aparejo toledano, sino acercarme más a mi ciudad, llegando a tener una noción algo más clara de cómo llegó a construirse ese lugar mágico al que todo el mundo llama Toledo.

La ciudad de Toledo se encuentra en un enclave privilegiado para su defensa, pues su situación natural es en un cerro y rodeada, salvo por una pequeña parte, por el río Tajo.

Debido a esta situación, los asentamientos en la ciudad se produjeron desde tiempos inmemoriales, no existiendo una fecha concreta para ellos, ni tampoco para la fundación de la propia ciudad.

No obstante, hasta hace relativamente poco, era a partir de la época islámica cuando podíamos documentar la existencia de un recinto amurallado, cuyo recorrido debía ser muy parecido al que actualmente se mantiene en pie.

A pesar de ello, es difícil documentar las fechas de las fábricas conservadas, debido a las escasas referencias documentales, y a las numerosas reparaciones que se hicieron durante el resto de la Edad Media.

El Primer Recinto.


Del primer recinto no hay mucha información acerca de las murallas, y gran parte de ellas ya han sido modificadas, pero sí que podemos hablar de las Puertas que pertenecían a este recinto, así como una parte de la muralla que es bastante significativa.

Arranque de la Puerta de Valmardón. Fuente: Propia.
La parte de la muralla cercana a la Puerta de Valmardón la podemos identificar como del primer recinto. Está constituida por grandes sillares en las esquinas y sillarejos, o sillares más pequeños, a modo de mampuesto en el resto del muro. Pero de esta muralla se puede decir que es la primera en la que aparece el típico “Aparejo Toledano”, que es una muralla de piedra con verdugadas de ladrillo, aunque con dos particularidades: la primera, que los mampuestos son sillarejos, y la segunda, que las verdugadas están enrrasadas de manera que coincidan con las hiladas de ladrillos de las esquinas.

La Puerta de Valmardón arranca con sillares, y los mantiene hasta una altura casi superior al hueco de la Puerta, donde ya empieza el “Aparejo Toledano” con verdugadas de ladrillo y piedra de mampostería.


Puerta de Valmardón. Fuente: VV.AA.,
“Arquitecturas de Toledo”, 1992, p. 159.
Puerta de Alarcones. Fuente: VV.AA.,
 “Arquitecturas de Toledo”, 1992, p. 153.

La Puerta de Alarcones empieza directamente con este tipo de aparejo desde el suelo, y llega hasta arriba. El aspecto de esta Puerta apenas denota nada de su origen islámico debido, principalmente, a las intensas reformas medievales y, sobre todo, renacentistas que modificaron en gran medida su configuración.

El Segundo Recinto.


El segundo recinto tenía diferentes aparejos de mampostería a lo largo de todo su recorrido, con pequeños tramos de sillares de granito como los que podemos ver en el torreón de Alhizem o en el de la foto.

Detalle de Torre. Fuente: Propia.
Estos torreones están hechos de grandes sillares, muy irregulares y de tamaños muy distintos. Actualmente se encuentra cerrado. No obstante, antes se podía ver, cerca de esta torre, una parte derruida de la muralla que nos permitía descubrir el interior de la misma, pudiendo ver como se construyó y de qué se compone la muralla.

Se trata de dos hojas exteriores de sillares, que en las esquinas alternan sus posiciones a soga y tizón, y en su parte interior quedan rellenas con piedras más o menos pequeñas y aglomerante.

A parte de estos pequeños tramos de sillería la mayoría de la muralla es de mampostería, utilizando los sillares para los arranques de las murallas.

La parte mejor conservada de mampostería es la torre de Almofala. Está compuesta por grandes mampuestos con la cara vista labrada, y con restos de ladrillos (ripios) para cubrir los espacios entre los mampuestos. Estos espacios también estaban cubiertos con mortero, pero en la actualidad están la mayoría descubiertos. También se utilizan los ladrillos para hacer los huecos de las ventanas.

Puerta de Alfonso VI. Fuente: VV.AA., 
“Arquitecturas de Toledo”, 1992, p. 145.
Cerca de la Puerta de Alfonso VI ─también conocida por el nombre de Puerta de Bisagra Vieja ─, nos encontramos de nuevo con el típico aparejo toledano, con hiladas de ladrillo a lo largo de toda la muralla cada una o dos de mampostería. Con esto, se trataba de conseguir mayor trabazón de todo el muro y más regularidad en sus hiladas. Para los ripios, se utilizaban trozos de ladrillo, de vasijas o de tejas cubiertos con mortero.

El último aparejo es el más típico Toledano, y por tanto es el que más nos vamos a encontrar a lo largo de toda la muralla.

La muralla arranca con un zócalo de sillares de gran tamaño, o como mínimo con grandes sillares en las esquinas. Se suben hiladas de mampuestos intercaladas con hiladas de ladrillo que regularizan la finalización de la hilada anterior, y el asiento de la siguiente, a la vez que traban la muralla para que trabaje en conjunto. Las esquinas que ya han sobrepasado la altura de los sillares se resuelven con ladrillos, haciendo que los mampuestos queden unos más cerca y otros más lejos de la esquina de manera alternativa, pero sin un número fijo de hiladas de ladrillo como módulo (tres o cuatro normalmente). Los huecos de las ventanas se hacen también con ladrillos, haciendo coincidir el hueco con una hilada de ladrillos.

Puerta del Sol. Fuente: VV.AA.,
 “Arquitecturas de Toledo”, 1992, p. 148.
La Puerta del Sol es un caso de este mismo aparejo, pero de una manera más cuidada y con una mejor terminación. Esta vez, las hiladas de mampuestos se realizan de manera que todas coincidan con un módulo de seis ladrillos, quedando así todo más uniforme, con hiladas un poco más grandes, que se rellenaban con más mampuestos o con ripios.

Con la aparición de estos módulos, se consigue pensar mejor como va a quedar el edificio en altura, y por lo tanto, cuidar mucho más los huecos de ventanas, que también se decoran con molduras de esquina y recercados.




Ver Murallas Medievales deToledo en un mapa más grande

Fuentes:
  • MIRANDA SÁNCHEZ, A. Muros de Toledo. Diputación de Toledo, 1995.
  • VV. AA. Arquitecturas de Toledo, Vol. I. Del periodo Romano al Gótico. Servicio de publicaciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Toledo, 1992.
  • Toledo Olvidado
  • Foro Toletho

Agradecimientos

Esta entrada he de agradecérsela a Ale por haberme ayudado a buscar información, a Jose también por haberme ayudado y por habernos acompañado a hacer fotografías.  Y por último a Pedro, del cual tomé la idea de hacer esto sobre las murallas, y quien me ha corregido alguna que otra cosilla. Aunque parezca poco, ha requerido su trabajo, y espero que os guste a todos.

...Y Tesla hizo la luz

Hace poco vi un reportaje en el programa "Informe Semanal" de TVE y pensé que debía tener una entrada en NOROGACA un personaje tan importante como Nikola Tesla, el hombre que soñó que un día el mundo debería tener una energía natural, universal y gratuita. Espero que os guste....

Nikola Tesla
Nikola Tesla (Никола Тесла) nació en Smiljan, un pueblecito del Imperio Austrohúngaro, perteneciente a la actual Croacia el 10 de julio de 1856. No obstante, en su certificado de nacimiento, figura el día 28 de julio de 1856. Recibió sus primeros estudios en la escuela primaria de Smiljan y Gospic (1862-70) y, posteriormente, en la escuela secundaria de orientación académica en las ramas de matemáticas y ciencias (Realgymnasium) en Karlovac (1870-1873). Entre 1875 y 1878, cursó los estudios en la escuela politécnica en Graz (Austria) y, en 1880, ingresó en la universidad de Charles (Praga) para iniciar los estudios de filosofía natural.

En el período comprendido entre 1881 y 1882, empezó a trabajar en la oficina central del telégrafo, en Budapest. Fue precisamente aquí, donde Tesla comenzó su carrera como inventor, mejorando el amplificador de la voz para el receptor del teléfono y, en febrero de 1882, imaginó la idea de un campo magnético rotatorio.

A mediados de 1882, Nikola Tesla viajó a París para unirse a la Compañía Continental de Edison y, un año más tarde, se trasladó a Estrasburgo, donde llevó a cabo la elaboración del prototipo del motor de inducción. En 1884, viajó a EE.UU. para comenzar a trabajar en la compañía de Edison. En 1885, abandonaría a Edison, fundando su propio “Arc & light Co." y comenzado a producir los motores y los generadores para las corrientes alternas polifásicas.

Su primera patente, el "conmutador para la máquina eléctrica del dinamo", fue registrada en la oficina de patentes el 6 de mayo de 1885, y más tarde le siguieron una serie de patentes de transformadores de la lámpara del arco voltaico. A partir la 1887 y hasta 1890, Tesla aplicó sus conocidas patentes en corrientes, generadores y motores alternos polifásicos. El 16 de mayo de 1888, presentó sus invenciones en su primera conferencia en "Un nuevo sistema de motores y de transformadores de corrientes alternas" al Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos (AIEE). Inmediatamente después de esa conferencia, el Westinghouse Electric & Manufacturing Company's compró sus 40 patentes en corrientes polifásicas tras haber leído dicho artículo. El Westinghouse se quedó sorprendido ante la claridad de ideas y la visión futurista de Tesla y decidieron visitarlo en su laboratorio, donde quedaron asombrados: Tesla había construido un modelo del sistema de electrificación basado en la corriente alterna, con un dínamo, transformadores y un gran motor de inducción en el otro extremo. Todo funcionaba a la perfección, y el voltaje no caía con la distancia, no importaba qué tan lejos se colocara el motor. 

Edison veía licuarse su grandiosa inversión en la distribución eléctrica basada en corriente continua, pero decidió no rendirse sin luchar. Comenzó así la larga, sangrienta y miserable pelea entre Edison y Westinghouse, conocida en la historia de la tecnología como la "Guerra de las Corrientes".

En ese mismo año, desarrolló el principio de su bobina, y comenzó a trabajar con ingenieros de la Westinghouse Electric & Manufacturing Company's en los laboratorios de Pittsburgh, en principio para la realización práctica de estas patentes. Westinghouse escuchó sus ideas para sistemas polifásicos, los cuales podrían permitir la trasmisión de corriente alterna a larga distancia. Era la primera vez que alguien escuchaba sus ideas sin burlarse de él. 

Con este sistema, George Westinghouse y Tesla se hicieron con la distribución de la energía, pues el transporte de corriente alterna es más barato y sencillo que el de continua. En 1893, su sistema sería adoptado por la central hidroeléctrica situada en las cataratas del Niágara, la cual se pondría en marcha el 12 de enero de 1895 y tuvo un acogimiento tal que fue contada como maravilla del mundo.

En esta misma época, mientras se aplicaba a los sistemas de transmisión eléctrica a larga distancia para Westinghouse, Tesla comenzó a investigar con tubos de vacío capaces de generar electrones y de repelerlos mediante una bobina de Tesla, y descubrió que producían un tipo de radiación que atravesaba los objetos. Con estos tubos, Tesla fue capaz de fotografiar los huesos de su propia mano. Había descubierto los rayos X nueve años antes que Röentgen.

Tesla sosteniendo una bombilla encendida en sus manos
También mencionó los peligros de trabajar con sus circuitos y con los rayos X producidos por sus dispositivos de un solo nodo. De muchas de sus notas en las investigaciones preliminares de este fenómeno, atribuyó el daño de la piel a varias causas. Él creyó que inicialmente el daño no podría ser causado por los rayos de Röentgen, sino por el ozono generado al contacto con la piel y en parte también al ácido nitroso. Él pensaba que estas eran ondas longitudinales, como las producidas por las ondas en plasmas.

Pero su campo primario de investigación seguía siendo la transmisión alámbrica de electricidad de corriente alterna. Así, en 1891, Tesla descubrió el efecto que lleva su nombre, el "efecto Tesla", que no es más que la demostración de la conductividad eléctrica, transmisión inalámbrica de la electricidad. Fue el primero en encender un tubo fluorescente a distancia, sin cables, basándose en este principio.

El 30 de julio de 1891, se convirtió en ciudadano de los Estados Unidos a la edad de 35 años, instalando su laboratorio en Nueva York. Allí, estuvo trabajando sobre las resonancias mecánicas producidas por osciladores electromecánicos. No obstante, los edificios circundantes comenzaron a vibrar y a oscilar como bajo los efectos de un terremoto, por lo que los vecinos se quejaron a la policía y, requerido por las autoridades a apagar el oscilador, descubrió horrorizado que el botón de detención se había atascado y que toda la manzana corría peligro de derrumbarse. De esta manera, Tesla debió acabar con este experimento destruyendo sus propios equipos con un martillo, ante la incrédula mirada de los uniformados.

En 1892, acude a la invitación de la Real Sociedad en Londres y de la Sociedad Física Francesa en París para dar la conferencia de "Experimentos con las corrientes alternas del alto potencial y alta frecuencia". Durante su estancia en Europa, Tesla también visitó Belgrado el 2 de junio de ese mismo año.

Un año después, en 1893, con su sistema de cuatro circuitos en resonancia demostró que la antena, en relación con la tierra y la resonancia, eran los tres elementos esenciales de la telegrafía sin cables y preparó el camino hacia la invención de la radio moderna.

En 1897, Tesla aplicó varias patentes del área de la telegrafía sin cables y, en 1898, la patente del método y el aparato para controlar el mecanismo de barcos o vehículos móviles. En Nueva York, realizó el experimento con un barco accionado por control remoto. Como resultado de estas patentes, el Tribunal Supremo de EE.UU. le garantizó -pensándolo post mortem- la prioridad para la invención de la telegrafía sin cables es decir, la radio.

Entre 1899 y 1900, Tesla se había instalado en el poblado de Colorado Springs, donde podía desarrollar sus experimentos sobre alto voltaje sin riesgos y sin ser molestado. Se ubicaba a una altura de 2000 metros sobre el nivel del mar, por lo que allí construyó un laboratorio que contaba con un transmisor de 200 kW. Para ese entonces, había perfeccionado la radio para realizar transmisiones de telegrafía inalámbrica, y había conseguido comunicarse con sitios tan lejanos, como París.

Nikola Tesla en la Torre Wardenclyffe
Las patentes del área de transmisión de la energía sin cables las aplicó de 1900 a 1902. Entre 1901 y 1905, con la intención de realizar su "Sistema Mundial Sin Cables", se encargó de la construcción de una gran estación experimental, una central eléctrica y de una gran torre aérea en Long Island, cerca de Nueva York. No obstante, este proyecto nunca llegaría a terminarse. Los experimentos preparados por Tesla allí para el establecimiento de la transmisión de telecomuniaciones inalámbricas trasatlánticas fue conocido como Wardenclyffe Tower o Torre Tesla. La torre debía albergar el primer sistema de telefonía inalámbrico intercontinental, una verdadera red mundial de telecomunicaciones. 

Tesla desarrolló en su laboratorio la Turbina de Tesla (sin hélices), que era capaz de producir 150 kW a 16000 rpm. También fabricó allí numerosas bobinas que vendió a muy buen precio. Más adelante, concretamente entre 1909 y 1922, dicha torre sería ocupada con ingeniería industrial, inventando nuevos tipos de turbinas, bombas, indicadores de velocidad, flujómetros, etc. 

A punto de cumplir 50 años, ya era un hombre enfermo. No obstante, pudo ubicar varias de sus turbinas en la usina de Waterside, Nueva York, que funcionaron muy bien en un régimen de entre 100 y 5000 caballos de fuerza.

Sin embargo, la autoridad estadounidense de patentes le otorgó la titularidad de la radio a Guglielmo Marconi, lo que obligó a Tesla a iniciar una larga y desgastante lucha legal para que se le reconociera la prioridad en su invención. La tristeza de Tesla aumentó al otorgarle el Premio Nobel de Física a Marconi por la radio que él mismo había inventado. Se dice que, al darse cuenta del equívoco, quisieron que compartiera el premio con Marconi y su "enemigo" Edison, a lo que Tesla se negó rotundamente.

Tesla desarrolló los principios del radar en 1917. Además, tenía el afán de desarrollar un "rayo de la muerte" eléctrico con fines militares. Ideó el primer avión de despegue vertical, el método para obtener energía de las diferencias de temperatura del agua del mar y una teoría dinámica de la gravedad que no fue comprendida en su tiempo.

Nikola Tesla, cada vez más afectado en su salud mental, pasó los diez últimos años de su vida en la habitación 3327 del Hotel New Yorker, desarrollando un pensamiento feminista extremo, llegando a afirmar que la Humanidad debía ser gobernada por las mejores mujeres, a las que llamaba "abejas reinas". Además, ellas debían practicar la procreación selectiva, permitiendo que solo los mejores hombres tuvieran hijos con ellas y esterilizando a todos los demás. Además, el serbio se volvió vegetariano, ya que la matanza de animales le parecía cruel; además, desarrolló fotofobia, lo que le obligó a vivir en la oscuridad.

Debido a este aislamiento, nadie cayó en la cuenta de su fallecimiento, ocurrido entre el 5 y el 8 de enero de 1943 (día en que fue hallado su cadáver). Oficialmente, Nikola Tesla murió el 7 de enero de 1943, tras un ataque al corazón a los 86 años, sin que el mundo se enterara de ello.

Noticia sobre el fallecimiento de Nikola Tesla en el Hotel New Yorker

Apenas fallecido Tesla, el gobierno norteamericano irrumpió en el hotel, confiscó sus posesiones y papeles y abrió su caja fuerte, en busca de un prototipo del conocido "rayo de la muerte", el cual nunca fue hallado. De hecho, muchos de los escritos de Tesla aún no han sido devueltos a sus familiares ni a los científicos por el FBI.

Nikola Tesla registró 700 patentes a lo largo de su vida y, entre sus logros, encontramos el rayo láser, las primeras radiografías, los controles remotos, los osciladores, los ferrocarriles eléctricos, la totalidad de las comunicaciones modernas, el aprovechamiento de la energía solar y térmica oceánica,... E innumerables inventos más que nos haría mucho más extensa esta entrada de "Personajes Célebres". 

Para terminar, además del reportaje sobre Tesla que os he mencionado al principio de esta entrada, titulado "Tesla, el genio que hizo la luz", os dejaré una de sus frases más famosas en las que podemos observar claramente, la vida que llevó este inventor serbio:
"Dejen que el futuro diga la verdad y evalúe a cada uno de acuerdo a sus trabajos y a sus logros. El presente es de ellos, pero el futuro, por el cual trabajé tanto, es mío".




Como último aporte, he de destacar la ayuda que presta el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) con su Teslablog, con el que explican las patentes del inventor serbio, su vida, etc., casi siempre en un tono un poco cómico. Merece la pena verlo, aunque sólo sea para entender mejor el funcionamiento de estos inventos. Espero que os haya gustado esta entrada y que os animéis a hacer comentarios, que se agradecen mucho...

Fuentes:

Toledo Lux del Greco 2012

Después de un año y una crisis cada vez más fuerte, parecía que no se iba a poder celebrar este evento de nuevo, pero al final si que se celebrará. Y es que hay un montón de opiniones diferentes con respecto a si se debe o no se debe hacer, si es caro para Toledo, o sale rentable, si es un espectáculo o no.



En mi opinión, este evento ha sido una muy buena iniciativa para la ciudad. En esta época, muchos toledanos  podrán comprobar que normalmente no hay casi gente por la ciudad. Algunos se van de vacaciones, y otros, los turistas, prefieren la playa en estos meses. El casco parece una ciudad fantasma, y muchos negocios optan por cerrar para no acumular más pérdidas. Pues bien, lo que pretende este evento, es que en estos dos fines de semana, los toledanos que se quedan en la ciudad suban al casco y participen, y los que no son de la ciudad vengan a conocerla con la escusa de este evento y llenen sus calles.

A lo mejor muchos piensan que es caro y que no es el mejor momento para gastar el dinero en estas cosas, pero he de decir que yo pienso que esto revierte de manera positiva para los toledanos, y sobretodo para los negocios del casco histórico, tan dañado en verano por culpa de las terrazas.

Después de esta pequeña reflexión os invito a participar del Lux del Greco, y ver el espectáculo de luz y sonido que es, ver proyectado en algunos edificios singulares de la ciudad, los cuadros del pintor Cretense, y también algunos de los monumentos de Toledo.



Los primeros años las proyecciones se realizaron sobre la Catedral, la Puerta de Bisagra, San Juan de los Reyes, la Plaza de Zocodover, Tavera... Este año el lienzo será el Teatro de Rojas, el Miradero, y la Catedral que vuelve a repetir. Los pases serán los días 13, 14, 20 y 21 de Julio, días que coinciden en viernes y sábado para facilitar la afluencia de un mayor número de personas. La Catedral y el Miradero empezarán su horario a las 23:00, y los pases serán cada hora hasta la 01:00 de la madrugada. El Teatro de Rojas, en cambio, empezará a las 22:30, y sus pases serán cada media hora, terminando también a la misma hora, a la 01:00 de la madrugada.

Para el que se acerque en coche a la ciudad también dejo este enlace, para que podáis saber donde hay aparcamiento tanto de pago como gratuito. Lo podéis ver en el mapa que han realizado los de esta interesantísisma web.


Esperemos que este año seamos muchos, y triunfe este gran espectáculo, para que consiga lo que pretende y movilice a todos los toledanos, involucrándose con la ciudad, y demostrando una vez más, que eso de que los toledanos somos unos cerrados y poco participativos, es una gran mentira que muchos se empeñan en que nos persiga siempre.



Fuentes:

Gregorio Marañón y Toledo

Después de mucho pensar en qué o quién podía ocupar la siguiente entrada, se me ha ocurrido que qué mejor que dedicársela a un gran historiador que, además de científico y médico, fue un filósofo, escritor y pensador español. Y, como no podía ser menos, un enamorado de Toledo. Hablamos de él, de Gregorio Marañón. Espero quedar a la altura de tan importante personaje y que os guste...

Gregorio Marañón, fotografiado por el
 gran  fotógrafo Alfonso, en 1933.
Gregorio Marañón y Posadillo nació en Madrid el 19 de Mayo de 1887, en el seno de una  familia burguesa e ilustrada. Su padre, Manuel Marañón y Gómez Acebo, fue un conocido abogado en el Madrid de la Restauración, así como consejero del Banco de España, diputado por Madrid y miembro de la Real Academia de Jurisprudencia. Su madre, Carmen Posadillo Vernacci, falleció a los tres años del nacimiento de Gregorio. Gregorio fue el cuarto de siete hermanos; uno de ellos, gemelo suyo, murió al nacer. Debido al medio intelectual del que se rodeaba desde niño, Marañón se relacionó muy pronto con los amigos de su padre, entre ellos José Mª de Pereda, Marcelino Menéndez Pelayo y Benito Pérez Galdós. Este último, llevó al pequeño Gregorio por primera vez a Toledo cuando era muy niño aún. Y fue, precisamente, de la mano de Galdós como conoció el Cigarral de Menores, cigarral que compraría varios años después.

Desde muy pronto sintió predilección por la medicina, lo que le llevó, en 1902, a iniciar sus estudios de Medicina en la Facultad madrileña de San Carlos. Allí, tuvo como maestros a Ramón y Cajal, San Martín y Satrústegui, Alonso Sañudo, Madinaveitia y Olóriz Aguilera. Antes de terminar sus estudios, ya había publicado sus primeros artículos clínicos y experimentales en la Revista Clínica de Madrid.

Cuando Gregorio contaba con 21 años, en 1909, obtuvo el Premio Martínez Molina, otorgado por la Real Academia de Medicina y que antes sólo poseía Ramón y Cajal y era declarado desierto todos los años. El jurado quedó desconcertado al comprobar que el autor del trabajo premiado, Investigaciones anatómicas sobre el aparato paratiroideo del hombre, aún no había finalizado su carrera de medicina. En 1910, obtuvo el Premio extraordinario de licenciatura. Permaneció largas temporadas en Alemania, donde fue discípulo de Ehrlich, a quien ayudó en sus investigaciones para descubrir el salvarsán o compuesto 606. También trabajó junto al profesor Embden, familiarizándose con las líneas de investigación médica más avanzadas del momento. 

De regreso a España, ejerció la medicina en Madrid y se dedicó a la investigación de tipo biológico y a la enseñanza, desde su cátedra de la Facultad de Medicina de Madrid. Destacó, sobre todo, en la especialidad de Endocrinología.

En 1911, elaboró su tesis doctoral La sangre en los estados tiroideos, obteniendo el Premio Extraordinario de Doctorado. Ganó por oposición –con el número 1–, una plaza de médico de la Beneficencia Provincial, solicitando como destino el Servicio de enfermedades infecciosas del Hospital General de Madrid. Allí, fue alumno interno y discípulo predilecto de los anteriores mencionados, Madinaveitia y Olóriz Aguilera.

En julio de 1911, contrajo nupcias con Dolores Moya Gastón de Iriarte, hija de Miguel Moya, uno de los periodistas más influyentes de su tiempo, director de El Liberal, fundador y primer presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, senador y Académico de la Real Academia de Jurisprudencia.  Fruto de este matrimonio nacieron cuatro hijos, un varón y tres mujeres: Carmen, Belén, María Isabel y Gregorio, (Marqués de Marañón).

Fue un conferenciante de gran amenidad y profundidad, un escritor de talento y una figura política que destacó durante la Dictadura de Primo de Rivera y contra el régimen establecido entonces. Fue autor de numerosas obras de investigación médica, así como de ensayos en los que ponía sus conocimientos científicos al servicio de la historia.

En 1919, fue nombrado Consejero de Sanidad y, un año después, en 1920, de Instrucción Pública. Ese mismo año viajó de nuevo a Alemania para visitar hospitales y preparar las directrices del futuro Hospital del Rey (hoy día, el Instituto de Salud Carlos III). Por entonces, en ese mismo año, fallecieron tres personas que habían sido decisivas en su juventud, su padre, Miguel Moya y Galdós.

Gregorio Marañón, ante el Puente de San Martín, en Toledo (195?)

Fue en 1919 cuando Gregorio Marañón compró el Cigarral de Menores, en Toledo (hoy más conocido como Cigarral de los Dolores), lugar de enorme trascendencia en su vida en donde escribió una parte sustancial de su obra. En su casa toledana reunió a muchas de las personalidades españolas y extranjeras que configuraron la historia de su tiempo. Lo reconstruyó en 1922, cuando la ciudad imperial recibió las visita de los escritores más caracterizados del 98. De este edificio, Marañón hacía esta descripción acerca de su estado en el siglo XVII:
"Constaba el edificio destinado al retiro de los Menores de dos pisos: en el bajo estaba la capilla, tal como hoy la vemos, y el refectorio, ambos con salida a un porche limitado por tres arcos en la línea de la fachada principal, de traza casi popular, pero con dejos indudables de esa gracia mediterránea tan frecuente de hallar entre los innúmeros estilos de la arquitectura toledana. De este mismo porche, partía la escalera, con peldaños ornados de azulejos de cordelillo de la mejor época, por la que se alcanzaba el piso segundo, destinado a las celdas y hoy arreglado para el moderno vivir. La desigualdad del terreno en que se asienta el edificio permite salir de este piso superior al campo, con disposición muy común en las construcciones de la región cirragalera. La fachada posterior daba a un corral donde se recogía, presidido por la tradicional higuera, el ganado doméstico: los cerdos, cabras y averío, que forman la fauna normal de los cigarrales."

En el Cigarral de los Dolores, en efecto, Gregorio Marañón escribió buena parte de su obra, y recibió a tantos y tan diversos amigos. Gregorio gozó de la confortante paz de la vida familiar y, desde él, una y otra vez, contempló esta bella ciudad, descubriendo sus secretos. Movido por sus visitas personales y, desde luego, por el recuerdo de sus muchas conversaciones con Galdós, hasta entonces había sido "hombre hacia Toledo"; a partir de entonces, fue haciéndose "hombre de Toledo", llegando a serlo plenamente en poco tiempo. Tanto es así, que en su breve prólogo a la primera edición de "Elogio y nostalgia de Toledo", escribió lo que sigue: 
"En Toledo, en el retiro de sus cigarrales, en su soledad llena de profundas compañías, he sentido muchas veces, durante largos años, esa plenitud maravillosa escondida en lo íntimo de nuestro ser, que no es nada positivo, sino más bien ausencia de otras cosas; pero una sola de cuyas gotas basta para colmar el resto de la vida, aunque la vida ya no sea buena. Esa plenitud inefable se llama Felicidad".

Marañón durante su estancia en la Cárcel
Modelo de Madrid
(1927).
El 12 de marzo de 1922, contando 35 años, ingresó como académico de número en la Real Academia de Medicina. En 1924, fue elegido presidente del Ateneo de Madrid. En 1925, debido a su desacuerdo con la política sanitaria de Martínez-Anido, dimitió de su cargo de director del Hospital del Rey. Un año más tarde, se produjo la conspiración cívico-militar conocida como La Sanjuanada y, pese a que no fue partícipe de ella, le fue impuesta una multa de 100.000 pesetas, sufriendo prisión en la Cárcel Modelo de Madrid durante un mes. Durante ese período carcelario, tradujo la obra del inglés Frederick Hardman, sobre el conocido héroe de la guerra de la Independencia, el Empecinado.

En enero de 1930, finalizada la Dictadura de Primo de Rivera, Marañón se había convertido en uno de los principales referentes intelectuales del momento, un hombre respetado por la inmensa mayoría de los protagonistas de entonces, que se convirtió en el cabecilla del movimiento republicano. Con la crisis de la Monarquía, fundó e impulsó, junto a José Ortega y Gasset y Ramón Pérez de Ayala, la Agrupación al servicio de la República, plataforma que propició la llegada del régimen republicano de 1931.

En el verano de 1931, Marañón fue nombrado catedrático de Endocrinología, siendo la primera vez que se dotaba a esa disciplina de entidad propia en la universidad española. En 1932, fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Sorbona. Poco después, en 1934, se le nombró numerario de las Real Academia Española de la Lengua; en 1936, se le añade el nombramiento de numerario de la Real Academia de Historia y, más tarde, en 1947, de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

En 1934, Gregorio Marañón decide exiliarse a París, ya que su vida corría peligro debido a los problemas políticos acaecidos en ese momento en el país. Allí permanece hasta 1942, tiempo en que trabaja en hospitales franceses y sigue investigando para poder llevar a cabo algunas obras más, como es el caso de "Elogio y nostalgia de Toledo" (1941).

En 1944, se reincorporó al puesto de médico de la Beneficencia Provincial de Madrid y, dos años más tarde, en 1946, retomó su cátedra de Endocrinología al tiempo que promovió la aparición del Boletín del Instituto de Patología Médica

Fue a partir de entonces cuando publicó algunas de sus mejores obras, entre ellas, "Ensayos liberales" (1947). Desde el punto de vista historiográfico, Marañón se ocupó de la desmitificación del pasado católico e imperial de España que se creía en aquella época. Se fijó en temas como las Comunidades de Castilla, la expulsión de los moriscos, el siglo XVIII o el liberalismo decimonónico. Su obra "Antonio Pérez (el hombre, el drama, la época)", publicada en 1947, es la que ha conformado, junto a su biografía sobre "El conde-duque de Olivares", su gran aportación a la historiografía contemporánea española.

Posteriormente, siguió siendo objeto de diversas distinciones científicas y culturales. En 1953, su elección como numerario para la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, supuso el reconocimiento a toda una vida dedicada al cultivo de las ciencias, las artes y las letras. Tres años más tarde, en 1956, ingresó en la corporación con el discurso "El Toledo del Greco". En 1958, fue nombrado primer presidente del Centro de Investigaciones Biológicas (CSIC). No obstante, recibió distintos honores académicos internacionales: Doctor Honoris Causa por la Facultad de Medicina de Oporto (1946), ingresó en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de París y Academia de Ciencias de Nueva York, ambas en 1956, o su investidura Honoris Causa por la Universidad de Coimbra, en 1959. Con estos datos, si hacemos un recuento, ingresó en cinco de las ocho Reales Academias Españolas.

El 6 de Marzo de 1957, Gregorio Marañón fue nombrado Hijo adoptivo de la ciudad de Toledo, en reconocimiento a la labor literaria de exaltación de los valores históricos y artísticos de la ciudad. Además, se le dedicaría una calle en las cercanías del Museo del Greco, como recoge el artículo de ABC: Don Gregorio Marañón, hijo adoptivo de Toledo.

Gregorio Marañón falleció el 27 de marzo de 1960 tras una trombosis cerebral con parálisis respiratoria. A su entierro, acudieron millares de personas, haciéndose muy difícil el tránsito por las calles cercanas, como aparece en el artículo del 29 de Marzo de ese mismo año publicado por La Vanguardia: El domingo por la tarde murió en Madrid el doctor Marañón. Con su muerte, España perdió a una de las personalidades más respetadas de su siglo XX. Su gigantesca obra fue traducida a los idiomas más importantes del mundo, cifrándose, que se conozca, un total de 125 libros, alrededor de 1.800 artículos, 146 discursos, 336 conferencias y más de 230 prólogos. Sólo su obra médica abarcó cerca de 1.056 artículos de investigación y 32 monografías publicadas en los países científicamente más avanzados.

Entierro de Gregorio Marañón (1960).

Gregorio Marañón vivió comprometido con los valores que son necesarios en todo tiempo: la libertad, el sentido trascendente de la vida, el amor a la Patria propia y la vocación intelectual como servicio.

El 13 de Abril de 1969, el diario ABC publicó un artículo (de decoración), sobre el Cigarral que ostentaba el doctor Marañón: En el Cigarral de Marañón en Toledo.

Para aquéllos que queráis profundizar un poco más, os dejo un enlace de RTVE, con un documental muy bueno sobre el personaje de hoy: Gregorio Marañón: Médico, Humanista y Liberal. Siento no poner el vídeo pero, o no es lo mío, o los de RTVE no dejan la opción de incrustarlo en un blog. Espero que os haya gustado y que sigáis leyéndonos =).

Fuentes:
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Corpus Christi de Toledo 2012

Como no podría ser de otra manera, aquí tenéis la entrada del Corpus Christi de Toledo 2012.

El Corpus Christi es una fiesta religiosa pero, como ya he dicho en otras ocasiones, no sólo pueden disfrutarla los religiosos. Es una fiesta en la que todos los toledanos participan, engalanando sus calles y llenándolas de color, olores y tradición. Participan de su cultura, creencias, actividades y alegría.

Con este mapa quería invitaros a participar en dos de los eventos, para mi imprescindibles, de estas fiestas: en la procesión, y en la apertura de puertas de sus patios. La procesión es el centro de esta celebración, en el que la bellísima Custodia sale de la Catedral para mostrarla con la luz natural a todos aquellos participantes de su desfile. Es necesario verla, al menos una vez, y para entender todo lo que sucede en esta ciudad durante estos días. Aunque uno no sea religioso, viendo este espectáculo se pueden llegar a conocer las tradiciones y creencias de gran parte de este país a lo largo de los siglos. 

No menos importante es la apertura de puertas de los patios toledanos. Numerosas personas los cuidan, arreglan y decoran invitando a entrar a todo el que quiera, ya sea conocido o no. Es muy interesante ver, no sólo cómo viven actualmente las gentes de Toledo, sino como vivieron múltiples de sus antepasados que, a través de los siglos, han pasado por los muros de esta ciudad. En la mayoría de los casos, han dejado constancia de cómo cuidar este patrimonio, tanto de su mano, como de la de sus generaciones siguientes,  demostrando así que no es cierto lo que se dice de que los toledanos son muy cerrados.


Ver Patios y Recorrido del Corpus en un mapa más grande
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